Protocolo covid en escuelas de Texas cambiaría con aprobación de vacunas para niños

Menos del 43% de los niños de 10 a 17 años han recibido al menos una dosis en Dallas

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Covid. Un especialista en enfermedades infecciosas hizo un ruego a los vocales de la mesa directiva escolar de Richardson en su más reciente asamblea.

Mantengan los decretos de uso de mascarilla hasta que haya vacunas contra covid-19 para los niños, les dijo.

La mascarilla es solo una medida temporal, y cuando pronto haya vacunas para los niños y continúe bajando el número de contagios, arguyó el doctor, el distrito escolar podrá reevaluar la necesidad de usarla en los próximos meses.

La vocal Megan Timme más tarde dijo que las vacunas podrían indicar el momento de empezar a dejar ciertas medidas de prevención como el requisito de usar mascarilla, pero que necesitaba más información sobre cómo incidieron los niños más grandes, que ya pueden ser vacunados.

El debate en Richardson es una muestra de cómo algunos padres de familia y directivos escolares están apostando a una vacuna para los niños más chicos para recobrar la normalidad en las escuelas.

Pero aunque tal vacuna podría estar ampliamente disponible pronto, está por verse si suficientes familias se apuntan para aplicárselas a sus hijos.

Cifras del condado de Dallas muestran que menos del 43% de los niños de 10 a 17 años han recibido al menos una dosis de la vacuna contra el coronavirus.

Actualmente la vacuna solo se aplica a partir de los 12 años de edad.

En el condado de Tarrant aproximadamente la mitad de los niños de 12 a 15 años han recibido todas sus dosis de vacuna.

El 7 de octubre Pfizer pidió a las autoridades federales autorizar su vacuna para los niños de 5 a 11 años.

Si la compañía recibe autorización de uso de emergencia para su vacuna, los niños pronto podrían empezar a recibirla en una dosis reducida.

Una encuesta de Gallup arrojó que el 55% de los padres estadounidenses con niños menores de 12 años dijo que vacunarían a sus hijos si la vacuna es ofrecida; pero la estadística varió dependiendo de si los mismos padres estaban vacunados o no, su grado de preocupación por el virus y su filiación política.

Los resultados de las encuestas nacionales le parecen decepcionantes al superintendente del DISD Michael Hinojosa, quien dijo que su distrito pugnará por facilitarles la vacuna a sus alumnos.

“Nos vamos a comunicar oportuna y frecuentemente”, dijo.

Muchas de las decisiones que ha tomado el DISD este año han estado condicionadas por la falta de una vacuna para los niños menores de 12 años.

Los directivos del distrito escolar señalaron ese hecho cuando anunciaron el decreto de usar mascarilla en las escuelas y al decidir abrir una escuela virtual como opción para los primeros grados.

Lo que preocupa a los médicos

La doctora Michelle Caraballo, profesora asistente de pediatría de UT Southwestern, ha visto de primera mano el bajo índice de vacunación entre los niños que sí pueden ser vacunados.

Una de las respuestas más frecuentes de los padres para no vacunar a sus niños es que no quieren que “sean parte de algún experimento”.

“Creo que el que esta vacuna haya sido aprobada para uso de emergencia ha sido confundido con uso experimental. Esos no son términos equivalentes”, dijo Caraballo.

El que la vacuna haya sido desarrollada en poco tiempo para hacer frente a una grave crisis sanitaria no significa que no haya sido bien probada o que no se haya demostrado que es segura o efectiva, enfatizó la doctora.

Otra razón que dan algunas familias para no vacunar a sus hijos es que no parece necesario porque el virus no afecta tanto a los niños.

Aunque la mayoría de los niños no enferman gravemente de covid, es difícil predecir quién va a tener síntomas graves, dijo Caraballo.

La variante delta es la que más ha afectado a los niños, y en el Norte de Texas ya se ha registrado la muerte de algunos de ellos.

La semana pasada Richardson reportó la muerte de un estudiante junior de preparatoria, y al inicio del año escolar los hospitales sonaron la alarma por el número de niños hospitalizados.

En lo que va de este año escolar las escuelas públicas de Texas, donde estudian más de cinco millones de niños, han registrado más de 185,000 contagios de covid-19 entre los estudiantes.

Pero no todas las razones que dan las familias para no vacunar a sus hijos obedecen a la idea que tienen de la ciencia.